MUNDO

Irán plantea reabrir Ormuz en siete días y deja la decisión en manos de EE. UU.

Estados Unidos tiene ya el “control total” del estrecho, sostuvo Trump.

Imagen satelital del estrecho de Ormuz, con la costa de Irán al norte y la península de Musandam al sur
Foto: MODIS Land Rapid Response Team, NASA GSFC / Wikimedia Commons, Public domain

Irán hizo llegar a Washington un plan para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días y la decisión “está ahora en manos de Estados Unidos”, dijo el canciller iraní, Abbas Araghchi, a la prensa en la sede de la ONU en Nueva York.

Un día después, el 26 de septiembre, el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo a la prensa en la Casa Blanca que rechazaba el plan.

Araghchi, que habló el 25 de septiembre, describió el plan como “concreto” y explicó que Irán lo transmitió por mediación de Catar. Si se cumplen las condiciones necesarias, añadió, el paso normal de barcos podría restablecerse en siete días.

El canciller afirmó también que Irán no acepta coerción, amenazas ni intimidación y que no renunciará a sus derechos soberanos bajo presión.

En sus declaraciones, Araghchi no detalló qué pasos espera de Washington. Sí dijo que las medidas que debe tomar Estados Unidos no son nuevas: todas figuran ya en el memorando de entendimiento que los dos países acordaron en junio.

Lo que decía el memorando de junio

El memorando, cuyo texto leyeron funcionarios estadounidenses a la prensa en junio, coincidía con la versión que publicó al día siguiente el Gobierno iraní.

Con su firma, Estados Unidos, Irán y sus aliados en la guerra declaraban el fin inmediato y permanente de las operaciones militares “en todos los frentes, incluido el Líbano”.

Washington debía empezar a retirar su bloqueo naval, y cualquier otro obstáculo contra Irán, en cuanto se firmara el documento, y levantar el bloqueo por completo en un plazo de 30 días.

Irán, por su parte, se comprometía a hacer todo lo posible por facilitar el paso seguro de buques mercantes entre el golfo Pérsico y el mar de Omán, sin cobrarles nada durante solo 60 días.

Teherán también debía dialogar con Omán, en consulta con los demás Estados del golfo Pérsico, sobre cómo se administraría el estrecho en el futuro. Ese diálogo debía respetar el derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados ribereños.

En el texto, Irán reafirmaba que “no adquirirá ni desarrollará armas nucleares”.

Estados Unidos se comprometía a preparar con socios regionales un plan de al menos 300.000 millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico del país.

Las partes se daban un máximo de 60 días, prorrogables de común acuerdo, para cerrar un pacto definitivo. El memorando se vino abajo pocas semanas después.

Días antes, en la ONU

El 22 de septiembre, ante la Asamblea General de la ONU, Trump repitió que nunca permitirá que Irán tenga un arma nuclear.

Ese mismo día, Araghchi se reunió con el enviado de Trump, Steve Witkoff, al margen de la Asamblea General.