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Siete candidatos, cuatro de ellos mujeres, se disputan la sucesión de Guterres en la ONU

El mandato de António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas termina el 31 de diciembre de 2026.

La sede de las Naciones Unidas en Nueva York, vista desde el East River
Foto: Jakub Hałun / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Siete candidatos, cuatro mujeres y tres hombres, siguen en la carrera para suceder a António Guterres al frente de la ONU después de que Brasil y México comunicaran el 21 de septiembre la retirada de la expresidenta chilena Michelle Bachelet.

La lista oficial que actualizan los presidentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad recoge, por orden alfabético, estas candidaturas:

  • Ivonne A-Baki, exembajadora de Ecuador en Estados Unidos, propuesta por Tonga
  • María Fernanda Espinosa Garcés, propuesta por Antigua y Barbuda
  • Rafael Mariano Grossi, propuesto por Argentina
  • Rebeca Grynspan Mayufis, propuesta por Costa Rica
  • Olara Otunnu, propuesto por Uganda
  • Carolyn Rodrigues Birkett, propuesta por Guyana
  • Macky Sall, propuesto por Burundi

Chile, que había presentado a Bachelet en febrero junto con Brasil y México, retiró su apoyo el 25 de marzo.

Al comunicar la retirada, las misiones brasileña y mexicana ante la ONU recordaron por qué la habían propuesto.

América Latina y el Caribe ha tenido “un solo representante” en ese puesto desde la fundación de la organización, y ninguna mujer la ha dirigido, escribieron.

Cómo se elige

La Carta de las Naciones Unidas establece en su artículo 97 que el secretario general “será nombrado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad”.

La carta conjunta con la que ambos presidentes abrieron el proceso, el 25 de noviembre de 2025, no fija fecha para esa recomendación. Solo dice que el Consejo prevé hacerla “de manera oportuna”, para que la persona nombrada tenga tiempo suficiente de prepararse para el puesto.

El Consejo empezó a examinar las candidaturas el 30 de julio con votaciones de sondeo, conocidas en inglés como straw polls. Hasta el 8 de septiembre, cuando terminó el anterior periodo de sesiones de la Asamblea, había celebrado dos: una en julio y otra en agosto.

El Consejo no logró acordar la publicación de los resultados y decidió informar a la Asamblea General solo de que esas votaciones se habían celebrado. Esos resultados, sin embargo, “ya se habían filtrado a la prensa”, escribió el 4 de septiembre Annalena Baerbock, que entonces presidía la Asamblea.

Para Baerbock, eso “perjudica a los candidatos, a la Asamblea General y, francamente, a la credibilidad del propio procedimiento del Consejo de Seguridad”.

En la misma carta, con la que traspasó el proceso a su sucesor, Khalilur Rahman, Baerbock defendió que el Consejo recomendara más de un nombre. Así, la Asamblea podría elegir entre dos o más candidatos y no quedaría limitada a uno solo.

La expresidenta de la Asamblea dejó el proceso con cinco candidatas y tres candidatos. La elección final, escribió, será “un caso de prueba para la credibilidad de la Organización”, si esta practica lo que predica.