Rusia advierte a la OTAN: uso de armas nucleares si aísla Kaliningrado
Moscú envió una nota diplomática a los países aliados y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pidió a Rusia “detener las amenazas nucleares”.

Rusia advirtió a la OTAN que está dispuesta a usar armas nucleares para defender el enclave de Kaliningrado si la alianza intenta aislarlo del resto de su territorio, según una nota diplomática enviada el 30 de septiembre de 2026 a los países miembros y consultada por Reuters.
“Rusia estará dispuesta a usar todo el arsenal de fuerzas y capacidades a su disposición, incluidas las armas nucleares, para defender su territorio si los países de la OTAN emprenden cualquier intento dirigido a aislar la región de Kaliningrado del resto del país”, señala el documento.
La nota, fechada el 30 de septiembre de 2026, afirma que Moscú cuenta con información de que la OTAN prepara un bloqueo aéreo y naval de Kaliningrado, el enclave ruso situado entre Polonia y Lituania, ambos miembros de la alianza. El texto acusa a la OTAN de seguir una “línea de acción peligrosa e imprudente” que conlleva “un alto riesgo de que estalle un conflicto armado directo”.
El documento no ofrece más detalles sobre la supuesta operación de bloqueo que atribuye a la OTAN ni cita ejercicios concretos. La alianza no ha confirmado ni desmentido la existencia de un plan de ese tipo.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó haber recibido la nota y pidió a Rusia “detener las amenazas nucleares”. Calificó el documento de intento inútil de presión y afirmó que “Putin sabe que nunca podrá ganar” en una escalada directa con la alianza.
En un comunicado, la OTAN respondió que ninguno de sus ejercicios o actividades supone una amenaza para el territorio de la Federación Rusa. La alianza pidió a Moscú poner fin a “su invasión a gran escala no provocada” de Ucrania y abandonar “su retórica nuclear irresponsable”.
Kaliningrado alberga la sede de la Flota del Báltico rusa y sistemas de misiles Iskander con capacidad nuclear. La región ha sido foco de tensión creciente entre Moscú y la alianza en las últimas semanas, en medio de maniobras militares en el mar Báltico.