EE. UU. acusa a Maduro y Cilia Flores de conspirar para cometer tortura, incluida la de ciudadanos estadounidenses
Según la acusación, la pareja abusó durante más de 25 años de sus cargos de confianza pública.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó el 8 de octubre al expresidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, de conspirar para cometer tortura, incluida la de ciudadanos estadounidenses. La acusación sustitutiva se hizo pública ese día.
El fiscal federal Jamie McDonald, del Distrito Sur de Nueva York, dijo que los acusados participaron en una conspiración para cometer tortura, incluida la de ciudadanos de Estados Unidos, además de los delitos de narcotráfico y armas que ya se les imputaban.
Cinco cargos
La acusación sustitutiva imputa a Maduro, de 63 años, y a Flores, de 69, cinco cargos: narcoterrorismo, conspiración para cometer tortura, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y dos relacionados con ametralladoras y artefactos destructivos. La conspiración de tortura conlleva una pena máxima de 20 años de prisión; el narcoterrorismo, un mínimo obligatorio de 20 años y un máximo de cadena perpetua. El comunicado aclara que las penas se ofrecen a título informativo y que cualquier condena la fijará el juez.
El comunicado recuerda que una acusación formal es meramente una alegación y que todos los acusados se presumen inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad más allá de toda duda razonable ante un tribunal.
Lo que sostiene la fiscalía
La fiscalía sostiene que Maduro, Flores y otros dirigentes venezolanos presuntamente presidieron un sistema de represión basado en la violencia contra la oposición política, las detenciones arbitrarias y la tortura de detenidos, entre ellos estadounidenses. Según la acusación, desde al menos 1999 miles de venezolanos fueron hostigados, amenazados, detenidos, procesados, agredidos, torturados o asesinados por personas que esgrimían la supuesta autoridad del Estado venezolano para que Maduro y Flores siguieran en el poder.
Esa tortura incluyó, según la fiscalía, descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada, aislamiento prolongado, inanición, celdas de castigo y tortura psicológica, como amenazas de dañar y matar a familiares de las víctimas.
El escrito menciona sin nombre a tres altos funcionarios venezolanos, designados CC-1, CC-2 y CC-3. Según la fiscalía, el primero ordenó los asesinatos de ciertas personas que se oponían a Maduro o a su régimen y amenazó personalmente con matar al hijo de un preso como forma de tortura psicológica. El segundo, un alto oficial que respondía directamente a Maduro, desarrolló métodos de tortura que presentó a Maduro para su aprobación, según el escrito. El tercero, siempre según el escrito, ordenó y participó personalmente en la tortura de civiles y militares, incluidos ciudadanos estadounidenses, a quienes se creía una amenaza para el mandato de Maduro.
Como ejemplo, la acusación describe a un ciudadano estadounidense detenido en Venezuela, a quien, según el texto, se sometió, entre otras cosas, a privación de comida y agua, ahogamiento simulado, golpes repetidos, descargas eléctricas en los testículos e inyecciones forzadas. El comunicado no identifica a la víctima ni indica cuándo fue detenida.
McDonald dijo que, según lo alegado, varios ciudadanos estadounidenses fueron sometidos a un “abuso indescriptible”.
El director del FBI, Kash Patel, afirmó que estos cargos llegan después de la operación de enero de 2026 con la que Maduro fue arrestado y devuelto a Estados Unidos junto con su esposa. El comunicado no indica cuándo deberán responder ambos a los nuevos cargos.


