CRIME & SAFETY

Christa Pike sigue viva tras la ejecución fallida en Tennessee

Sus abogados pidieron detener el procedimiento mediante una moción de emergencia, mientras el Departamento de Correccionales no explicó de inmediato lo ocurrido.

Fachada del edificio de la Corte Suprema de Tennessee en Nashville, con la inscripción 'Tennessee Supreme Court' sobre las columnas
Foto: Warren LeMay / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

En la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville, los funcionarios de Tennessee no lograron completar la noche del 30 de septiembre de 2026 la ejecución de Christa Gail Pike, que iba a convertirse en la primera mujer ajusticiada en el estado en más de 200 años, según informó The Hill a partir de testigos de los medios presentes en la cámara.

A Pike, condenada a muerte por un asesinato cometido en 1995 cuando tenía 18 años, se le administraron dos dosis de pentobarbital, pero permaneció despierta y se la pudo oír respirar con dificultad más de 40 minutos después de la segunda dosis.

Sus abogados presentaron una moción de emergencia en la que afirmaron que Pike “has not lost consciousness and still has a heartbeat and is audibly snoring” (no ha perdido el conocimiento, todavía tiene pulso y se le oye roncar), y pidieron que se detuviera el procedimiento.

El caso había llegado a los tribunales horas antes: el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito de Estados Unidos votó 2 a 1 a favor de suspender la ejecución la mañana del 30 de septiembre, pero la Corte Suprema de Estados Unidos revocó esa suspensión y permitió que el procedimiento siguiera adelante, según detalló CBS News.

Los testigos fueron escoltados fuera de la cámara la noche del 30 de septiembre, después de que la cortina que separa la sala se bajara dos veces durante el procedimiento.

Dorinda Carter, vocera del Departamento de Correccionales de Tennessee, dijo a los testigos que no podía ofrecer de inmediato información sobre lo ocurrido.

Pike había sido condenada por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de un programa de formación en Knoxville, cometido en 1995, cuando Pike tenía 18 años.

Hasta el cierre de esta edición no se ha difundido ninguna declaración oficial sobre el estado de salud de Pike ni sobre los próximos pasos de su caso ante los tribunales.