ESTADOS UNIDOS

La ONU: transmitir en directo el fusilamiento de Nidal Hasan violaría la prohibición absoluta de la tortura

La ejecución está prevista para el 3 de diciembre de 2026 en Fort Hood, la base de Texas donde Hasan fue condenado por la muerte de 13 personas en 2009.

Vista aérea del Pentágono, la sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos, junto al río Potomac y con el obelisco de Washington al fondo
Foto: "DoD photo by Master Sgt. Ken Hammond, U.S. Air Force." / Wikimedia Commons, Public domain

La oficina de derechos humanos de la ONU dijo el 9 de octubre que transmitir en directo el fusilamiento de Nidal Hasan equivale a una ejecución pública y “violaría la prohibición absoluta de la tortura”, en un mensaje enviado a la agencia AFP.

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (ACNUDH) añadió que ya había hecho declaraciones similares sobre las ejecuciones públicas en Afganistán e Irán, que “constituyen una forma de trato o pena cruel, inhumano o degradante”.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dicho el 8 de octubre, en una entrevista con el canal Real America’s Voice, que los soldados del pelotón dispararán en Fort Hood el 3 de diciembre de 2026 y que “nos aseguraremos de que la gente pueda verlo, de que sea público”.

Después, un funcionario del Departamento de Defensa confirmó, bajo condición de anonimato, que la ejecución se mostrará en directo y que los detalles se darán a conocer más adelante.

La idea ha sido criticada desde los dos partidos. El senador republicano Thom Tillis escribió en X que las ejecuciones públicas son lo que hacen dictaduras opresivas como las de Irán y Afganistán, y que algo así no debería ocurrir en Estados Unidos. El senador demócrata Chris Murphy dijo a CNN que la idea le parece repugnante.

Si se lleva a cabo, será la primera ejecución militar en Estados Unidos desde 1961 y el primer fusilamiento militar desde 1945. La última ejecución pública en el país tuvo lugar en 1936, en Kentucky.

Antecedentes

Hasan, psiquiatra del Ejército, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico de la base de Fort Hood, en Texas, donde soldados se sometían a revisiones médicas. Murieron 13 personas y más de 30 resultaron heridas. Un jurado militar lo condenó a muerte en 2013 por 13 cargos de asesinato premeditado y 32 de intento de asesinato.

El 5 de octubre, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, anunció que el presidente Donald Trump había aprobado la ejecución por fusilamiento, por recomendación de Hegseth.

El 6 de octubre, el secretario del Ejército fijó la fecha del 3 de diciembre para la ejecución en Fort Hood.