CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Astrónomos atribuyen por primera vez a un exoplaneta, y no a su estrella, ondas de radio captadas por MeerKAT

Cuatro observaciones, hechas entre febrero de 2025 y mayo de 2026, apuntan a Beta Pictoris b como origen de la señal.

Ilustración artística del planeta Beta Pictoris b junto a su estrella y el disco de polvo que la rodea
Foto: ESO L. Calçada/N. Risinger ( skysurvey.org / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian y de la Universidad de Oregón atribuyen por primera vez a un exoplaneta, el gigante Beta Pictoris b, y no a su estrella, unas ondas de radio captadas con el radiotelescopio MeerKAT, en Sudáfrica.

El trabajo, redactado en inglés y firmado por Kevin N. Ortiz Ceballos, Edo Berger e Yvette Cendes, se envió a arXiv el 15 de septiembre de 2026 y todavía no se ha publicado en una revista con revisión por pares, según ScienceAlert.

Hasta ahora, indican los autores, ninguna detección de radio se había localizado de forma inequívoca en un planeta fuera del sistema solar y no en su estrella.

El equipo observó el sistema de Beta Pictoris con MeerKAT en cuatro ocasiones entre 2025 y 2026, en las bandas de radio L y S, y en todas detectó una fuente de radio en la posición del sistema.

¿Planeta o estrella?

La cuestión decisiva era si la emisión salía de un planeta o de la estrella. Para responderla, los astrónomos anclaron la imagen de radio al marco de referencia celeste de Gaia con ayuda de nueve cuásares y, tras corregir el desajuste, hallaron que la posición de la fuente coincide con la de Beta Pictoris b.

Según el artículo, esa posición es muy incompatible con la de la estrella y también con la de Beta Pictoris c, otro de los al menos tres planetas gigantes del sistema.

La señal consiste en ráfagas recurrentes y de variación rápida, más una emisión más débil y persistente entre ellas. Los autores identifican las ráfagas como emisión de radio auroral, el tipo de radiación que emiten en el sistema solar la Tierra y los cuatro planetas gigantes.

Una ráfaga se detectó hasta los 3,5 gigahercios, el límite superior de la banda observada, lo que exige un campo magnético de al menos 1,25 kilogauss en el punto de emisión. Los autores lo describen como “la primera medición directa de la intensidad del campo magnético de un exoplaneta”.

Ese valor, añade el texto, descarta que la emisión sea estelar: el límite superior calculado para el campo dipolar de la estrella, a la que describe como magnéticamente tranquila, es de unos 0,3 kilogauss.

Beta Pictoris b es el planeta más masivo del sistema, con unas 12 veces la masa de Júpiter, y completa su órbita en 24 años.

El texto identifica otros siete exoplanetas gigantes en otros cinco sistemas, a menos de 45 pársecs (unos 147 años luz), donde podría aplicarse la misma técnica, aunque haría falta mejorar entre cinco y siete veces la sensibilidad de los instrumentos, algo que los autores esperan de los radiotelescopios de próxima generación.