CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Cómo se forman los rayos y por qué el trueno se oye después

En una tormenta típica, solo un tercio de los rayos llega al suelo y los otros dos tercios ocurren dentro de la propia nube, según la investigadora Graciela Raga.

Un rayo con muchas ramificaciones cae desde una nube de tormenta sobre una zona con luces en el horizonte
Foto: C. Clark / Wikimedia Commons, Public domain

Un rayo se produce cuando la diferencia de voltaje entre dos polos de carga eléctrica dentro de una nube supera un umbral crítico, según la Gaceta UNAM del 5 de septiembre de 2021, en una nota con Graciela Raga, investigadora del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La nube es de gran extensión vertical: su base queda cerca del suelo y su tope, a unos 10 kilómetros de altura, según Raga.

Dentro de la nube, indica esa nota, los choques entre gotitas de agua, cristales de hielo y embriones de granizo separan la carga: los cristales quedan con carga positiva y los embriones de granizo, con carga negativa.

Del relámpago al trueno

Meteochile indica que el trueno lo genera la electricidad que atraviesa la atmósfera: la calienta y la expande con rapidez, y produce una onda de choque que da el sonido característico. Relámpago y trueno ocurren a la vez, señala la Gaceta UNAM, pero el trueno se oye segundos después por la diferente velocidad de propagación del sonido y de la luz en la atmósfera.

Según Raga, dos tercios de los rayos de una tormenta típica se quedan dentro de la nube y solo uno de cada tres cae a tierra; esos son los peligrosos para quienes están debajo. La nota añade que, unos 50 minutos después de haber llovido, cuando ya no hay movimientos convectivos y la parte alta de la nube se aplana en forma de yunque, puede haber descargas hacia el suelo aunque ya no llueva.

Qué se sabe del riesgo

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS) indica que cada año las tormentas eléctricas producen entre 20 y 25 millones de rayos que impactan en el suelo del país. Matan en promedio a 20 o más personas. En su página en español señala que los rayos pueden impactar desde hasta 10 millas (unos 16 kilómetros) de distancia de la tormenta, de modo que incluso cuando no llueve una persona podría estar en peligro. Su mensaje: “Cuando escuche el trueno, busque refugio”.

Si se escuchan truenos o se ven relámpagos, el NWS recomienda buscar refugio en un edificio o en un vehículo con techo sólido y ventanas cerradas, y esperar 30 minutos después de oír el último trueno para reanudar las actividades.

En México, un estudio de Raga y colaboradoras contó 7.300 muertes por rayos entre 1979 y 2011. Más de 45% de las víctimas tenía menos de 25 años. La investigadora relaciona la distribución de esas muertes no con la densidad de población ni con la máxima densidad de rayos, sino con la vulnerabilidad social en regiones rurales, la falta de información sobre los riesgos durante las tormentas, las actividades agrícolas y los bajos niveles de educación.