Un estudio con lidar documenta 432 estructuras de tierra ocultas en la Amazonía de Brasil
En zonas deforestadas, el lidar detectó cinco veces más estructuras que las imágenes de satélite, y los autores estiman entre 24.000 y 30.000 en el área aquiry.

Un estudio publicado en la revista Nature documenta 432 estructuras de tierra en el suroeste de la Amazonía brasileña, 396 de ellas desconocidas hasta ahora.
El trabajo, firmado por Martti Pärssinen, de la Universidad de Helsinki, y otros autores de instituciones de Finlandia, Brasil, España y Dinamarca, apareció el 29 de julio de 2026 en acceso abierto.
Los autores sobrevolaron la zona entre el 6 de junio y el 1 de julio de 2024 con un sensor lidar, una tecnología láser capaz de atravesar la copa de los árboles. Los vuelos sumaron 4.430 kilómetros y cubrieron 4.497 kilómetros cuadrados, en áreas cercanas a Rio Branco, Lábrea, Boca do Acre y Carauari, en los estados de Acre y Amazonas.
Solo 36 de las 432 estructuras se conocían antes. En las zonas deforestadas de un bloque de la región de Rio Branco, el lidar detectó 156 estructuras donde las imágenes satelitales habían mostrado 30, unas cinco veces más, según los autores.
Los autores atribuyen las obras a la cultura que denominan aquiry. Presentan 162 fechas de radiocarbono, tomadas en 32 sitios. Según modelos bayesianos, los geoglifos se levantaron entre el año 600 a. C. y el 850 d. C.
Las zanjas tienen entre 9 y 13 metros de ancho. Su profundidad llega hasta 5 metros bajo la superficie. Los recintos suelen ocupar entre 0,35 y 14 hectáreas. El mayor conocido alcanza casi 50.
Según el artículo, estas estructuras parecen haber “servido como centros públicos, ceremoniales y políticos para visitantes invitados”, “sin ocupación permanente ni estructuras defensivas”.
Los autores delimitan el área aquiry en unos 183.000 kilómetros cuadrados. A partir de estos datos y de estudios satelitales anteriores, calculan que podría contener entre 24.000 y 30.000 estructuras. Esa región por sí sola tendría tantas como se había estimado antes para toda la Amazonía, señalan.
Los autores proponen, de forma tentativa, una población de entre 1,25 y 3 millones de personas en el área aquiry, hacia los años 100 a 300 d. C., la época en que la civilización parece haber alcanzado su apogeo. Ese cálculo parte de que entre el 25 % y el 60 % de las estructuras estaban en uso en esa época. Cada una habría requerido unas 300 personas para construirla y mantenerla.
Los autores reconocen límites. Entre Lábrea y Carauari, en una zona de tierras altas, el lidar no detectó estructuras: o bien el bosque era demasiado denso para que el láser generara un modelo preciso del terreno, o bien no había estructuras en las líneas de vuelo.
En el área de Lábrea, el bosque es más denso que en Rio Branco y la penetración del lidar fue cerca de un 10 % menor. El límite sudeste del área aquiry, en Rondonia, sigue sin resolverse porque esas estructuras no se han estudiado arqueológicamente.


