Qué dicen los estudios sobre el mate y qué pasa con la temperatura del agua
La misma evaluación de la IARC no halló pruebas concluyentes de que beber café tenga un efecto cancerígeno.

La IARC, la agencia de la OMS para el cáncer, clasificó en 2016 las bebidas muy calientes como probablemente cancerígenas para los humanos, por su relación con el cáncer de esófago, pero no halló pruebas concluyentes sobre el mate a temperaturas que no sean muy altas.
La agencia define como muy caliente cualquier bebida a más de 65 grados. Los estudios en lugares como China, Irán, Turquía y Sudamérica, donde el té o el mate se toman tradicionalmente muy calientes, a unos 70 grados, vieron que el riesgo de cáncer de esófago aumentaba con la temperatura de la bebida.
La evidencia, aclara la agencia, es limitada. Su entonces director, Christopher Wild, dijo que parece ser la temperatura, y no las bebidas en sí, la responsable, y recalcó que el tabaco y el alcohol son causas importantes de este cáncer.
Sobre los posibles beneficios, una revisión de 13 ensayos publicada en 2025 en Frontiers in Endocrinology, con mate en infusión, extracto, tabletas o cápsulas, halló en personas con prediabetes descensos en la glucosa tras las comidas y en otros dos indicadores del control del azúcar, aunque cada análisis se apoyó en dos estudios y los autores piden más estudios.
No hubo efectos significativos sobre el colesterol, los triglicéridos, la glucosa y la insulina en ayunas, el perímetro de cintura ni el índice de masa corporal. Entre otros efectos adversos, la revisión cita insomnio, taquicardia, angina y dolor de cabeza, y sus autores calificaron de baja la certeza de las pruebas sobre la glucosa tras las comidas.
Un ensayo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, publicado en 2025 en Molecular Nutrition & Food Research, dio a 52 personas que no solían tomar mate tres tazas diarias durante ocho semanas. Cada una llevaba 3 gramos de hojas en 150 mililitros de agua hirviendo. Según el análisis del equipo, el total aportó 66,1 miligramos de cafeína al día.
La presión arterial bajó en todos los participantes. En el grupo con colesterol alto, el colesterol bajó, pero también con una bebida isotónica sin cafeína usada como control, lo que apunta, según los autores, a un efecto de la intervención en sí y no del mate.
Como el mate contiene cafeína, MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, aconseja consultar con el médico si conviene limitar o evitar la cafeína en estos casos:
- Embarazo o lactancia.
- Problemas de sueño, incluido el insomnio.
- Migrañas u otros dolores de cabeza crónicos.
- Ansiedad.
- Reflujo o úlcera.
- Arritmia o presión arterial alta.
- Ciertos medicamentos o suplementos.
- Niños y adolescentes.
La IARC subraya que su clasificación indica la solidez de las pruebas y no el nivel de riesgo que existe para la salud.