Muere Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio desató protestas por la vivienda en España
El Sindicato de Inquilinas habla en su comunicado de “una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante”.

Maricarmen Abascal, de 87 años, cuyo desahucio el 23 de septiembre desató protestas por la vivienda en toda España, murió el 7 de octubre en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde estaba ingresada desde el desalojo, informó el Sindicato de Inquilinas en un comunicado.
“Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde”, escribió el sindicato, que añadió: “Una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante”. El texto no indica la causa de la muerte.
Ese acuerdo se cerró el 28 de septiembre, en una reunión de cuatro horas con su abogada, la propietaria, Urbagestión, el sindicato y el Ayuntamiento de Madrid. Urbagestión aceptó que volviera a su casa con un contrato de ocho años y un alquiler similar al anterior. Según El País, estaba previsto que lo firmara el 7 de octubre.
La abogada, Beatriz Duro, dijo en Hora 25, de la Cadena SER, que “hay culpables” de la muerte y que el deterioro que el proceso provocó en su salud “ha sido bestial”. Añadió: “Si se hubiera suspendido el desahucio, creo que no estaríamos en esta situación”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escribió en X: “Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen”. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pidió en la misma red: “Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada”.
Esa noche, centenares de personas marcharon de la Puerta del Sol al Congreso de los Diputados. Al confirmar la huelga general en rueda de prensa, la portavoz del sindicato, Alicia del Río, empezó con unas palabras para Maricarmen: “La especulación y el rentismo matan”.
Los antecedentes
Maricarmen vivía en un piso de la calle del Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito de Retiro, cuyo alquiler había firmado su padre en 1956. En 2020, los propietarios le dijeron que debía dejar la vivienda porque el contrato ya había sido subrogado dos veces.
El 30 de junio de 2022, la Audiencia Provincial revocó una sentencia que daba la razón a Maricarmen, y el Tribunal Supremo inadmitió después su recurso. Tres de los cuatro intentos de desalojo se aplazaron; el cuarto, el 23 de septiembre, se ejecutó.
El 26 de septiembre decenas de miles de personas se manifestaron en Madrid y se plantaron las primeras tiendas en la Puerta del Sol. El 2 de octubre el Congreso rechazó los dos decretos de vivienda, con los votos de PP, Vox y Junts en contra, y el 5 de octubre Sánchez anunció elecciones anticipadas para el 29 de noviembre. El Sindicato de Inquilinas confirmó para el 11 de noviembre una huelga general, que respaldan CCOO y UGT.