SALUD

Dejar el café de repente puede dar dolor de cabeza: qué más puede hacer la cafeína

La cafeína no solo llega en la taza: también es habitual en analgésicos que se venden sin receta en las farmacias, según Cochrane.

Una taza blanca de café solo sobre su plato, rodeada de granos de café tostados
Foto: Petr Kratochvil / Wikimedia Commons, CC0

La cafeína del café puede hacer que una persona se sienta más despierta, pero quien la toma con regularidad y la deja de repente puede sufrir dolores de cabeza, según MedlinePlus, el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Dejarla así puede traer también somnolencia, irritabilidad, náuseas y problemas para concentrarse, que suelen desaparecer en un par de días.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) explica que el efecto estimulante puede empezar entre 15 y 30 minutos después de tomar cafeína.

Un expreso de 60 mililitros tiene unos 80 miligramos de cafeína. Una taza de café de filtro de 200 mililitros, unos 90. Son cifras aproximadas.

Una sola toma de 100 miligramos, sobre todo antes de acostarse, puede afectar a la duración y la calidad del sueño en algunos adultos.

Según MedlinePlus, los efectos pueden notarse de cuatro a seis horas.

Una revisión Cochrane de 2014 reunió 20 estudios, con 7.238 participantes, sobre dolores como el de cabeza o el menstrual.

Añadir a la dosis estándar de un analgésico común, como el paracetamol o el ibuprofeno, una dosis de cafeína equivalente a una taza de café alivió mejor el dolor que el analgésico solo.

Entre un 5% y un 10% más de pacientes lograron un buen alivio, un aumento “pequeño pero importante”, según los autores. La revisión advierte de que los estudios pequeños pueden sobrestimar los beneficios.

En 2017, en la revista BMJ, investigadores de las universidades británicas de Southampton y Edimburgo repasaron más de 200 metaanálisis, que combinan datos de varios estudios. El café se asoció de forma constante con menos riesgo de párkinson.

El párkinson se debe sobre todo a niveles bajos de dopamina, según la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard. En estudios con animales y células, la cafeína ha protegido a las células del cerebro que la producen.

Los investigadores británicos advierten de que la mayoría de sus pruebas viene de estudios de observación, de calidad baja o muy baja.

Incluso quien parecía sano al empezar un estudio podría haber tomado menos café por los primeros síntomas de una enfermedad. Para saber si el café es la causa, concluyen, hacen falta ensayos sólidos.

MedlinePlus aconseja consultar al médico si conviene limitar o evitar la cafeína en estos casos:

  • Embarazo o lactancia.
  • Niños y adolescentes.
  • Insomnio u otros problemas de sueño.
  • Migrañas u otros dolores de cabeza crónicos.
  • Ansiedad.
  • Reflujo o úlcera.
  • Latidos irregulares o presión arterial alta.
  • Ciertos medicamentos o suplementos.

Por los posibles efectos negativos que notan algunas personas, añade la escuela de Harvard, quien no toma café no necesita empezar, ni quien lo toma aumentar la cantidad. La dieta ofrece muchas otras formas de mejorar la salud.