CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Astrónomos de Warwick calculan que una enana blanca sería la primera estrella verde conocida

El estudio sugiere que aproximadamente una de cada 30 enanas blancas del universo brillará con un color poco común, aunque la enana blanca media es blanca.

Ilustración artística de un disco de fragmentos rocosos alrededor de una enana blanca de luz azulada, sobre un fondo de estrellas
Foto: NOIRLab/NSF/AURA/J. da Silva Image processing: M. Zamani and M. Kosari / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Una enana blanca llamada WD J1330+6435 sería la primera estrella que se vería verde para el ojo humano, según calcularon astrónomos de la Universidad de Warwick.

El trabajo, dirigido por Mark Hollands, del grupo de Astronomía y Astrofísica de Warwick, se publicó en la revista RAS Techniques and Instruments, y la universidad lo dio a conocer el 15 de octubre de 2026.

Nadie ha visto ese color directamente, porque ninguna enana blanca está lo bastante cerca. El equipo lo calculó pasando espectros estelares, datos que los astrónomos recogen de forma rutinaria, por un modelo de la visión humana.

WD J1330+6435 tiene unos 4.000 °C y ha acumulado material rocoso de su sistema planetario, lo que ha enriquecido su atmósfera con calcio, litio y sodio. En los modelos del equipo, eso le da un aspecto verde.

“Las trazas de sodio en la atmósfera de esta enana blanca absorben la parte naranja del espectro y dejan un resplandor verde fantasmal”, dijo Hollands. Los investigadores añaden que, hasta donde saben, ninguna otra estrella, viva o muerta, ha sido descrita de forma creíble como verde.

Por qué cambia el color

En las enanas blancas la clave es la densidad: las atmósferas de las más frías pueden llegar a tener aproximadamente la densidad del agua. En esas condiciones, cualquier elemento en pequeñas cantidades que pueda estar presente, como el carbono, el calcio o el sodio, absorbe la luz en una gama de colores más amplia y desplaza el tono de la estrella.

En el otro extremo, el equipo identificó lo que podría ser la estrella más roja jamás registrada: WD J1011+2845. Es otra enana blanca cercana, a solo 48 años luz de la Tierra, con un brillo salmón rosado intenso.

El blanco sigue siendo lo habitual

El equipo estudió además una muestra representativa: las 151 enanas blancas situadas a menos de 20 pársecs de la Tierra. Esa distancia equivale a unos 65 años luz. Cinco mostraron un color inusual, dos amarillas y tres rosadas, lo que sugiere que aproximadamente una de cada 30 enanas blancas del universo brillará con un color poco común.

En las otras 146, el equipo midió la temperatura de color, que compara el color de un objeto con el de un radiador perfecto. La mediana fue de aproximadamente 6.800 kelvin, que percibimos como blanco.

La nota sostiene que esto corrige la idea de que las enanas blancas suelen ser azules.

“Puede que una de cada treinta no suene a una fracción enorme, pero en toda la población de enanas blancas del universo siguen siendo muchas estrellas de colores extraños”, dijo Boris Gänsicke, profesor del Departamento de Física de Warwick. “Pero si tomamos la mediana de una población representativa de enanas blancas, vimos que la enana blanca media es realmente blanca.”

La nota de la universidad no indica a qué distancia está WD J1330+6435.