El primer satélite con chips TPU de Google despega rumbo a la órbita baja
La compañía puso en órbita el 1 de octubre el prototipo del Proyecto Suncatcher, con cuatro chips TPU a bordo, en un cohete Falcon 9 de SpaceX, el primer paso de una investigación para evaluar si los centros de datos de inteligencia artificial pueden operar fuera de la Tierra, según anunció Google.

Google puso en órbita el 1 de octubre el satélite prototipo de su Proyecto Suncatcher, lanzado en un cohete Falcon 9 de SpaceX dentro de la misión compartida Transporter-18 desde la base de Vandenberg, en el estado de California, según informó la compañía en su blog oficial.
El satélite, construido junto con la empresa Planet, transporta cuatro chips TPU: la unidad de procesamiento tensorial que Google diseña para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial, de acuerdo con el anuncio de la compañía.
Antes del lanzamiento, Google sometió los chips a pruebas de radiación equivalentes a cinco años en órbita.
También los probó frente a las fuerzas del despegue: unos 10g durante diez minutos, con picos de 100g en algunos componentes, según detalló la empresa en la investigación publicada junto al anuncio.
La compañía explicó que busca aprovechar la energía solar sin las limitaciones de la atmósfera terrestre. Un panel solar en órbita baja puede generar hasta ocho veces más electricidad que uno equivalente en la superficie de la Tierra, de acuerdo con Google.
“Los grandes avances ocurren cuando se trabaja hacia atrás desde un objetivo final”, dijo Travis Beals, director sénior de Paradigms of Intelligence en Google, en el anuncio de la compañía.
Google dijo que el objetivo es explorar si una red de satélites solares interconectados, equipados con chips de inteligencia artificial, puede ofrecer capacidad de cómputo a gran escala para la próxima década.
La empresa adelantó que en 2027 planea poner en órbita dos satélites adicionales para poner a prueba la comunicación por láser entre ellos, un paso necesario antes de intentar formar grupos de satélites que funcionen de manera coordinada.
Google precisó que el lanzamiento del 1 de octubre corresponde todavía a una fase de investigación y no a un centro de datos operativo, y que los resultados de las pruebas en órbita determinarán los próximos pasos del proyecto.