El Kīlauea se hincha en la cima antes de lanzar fuentes de lava, una pista para anticipar los episodios
Un estudio en Science sobre la erupción de Hawái, que suma 54 episodios, vincula el hinchamiento de la cima con el inicio de las fuentes, aunque no da la hora exacta.

La cima del volcán Kīlauea, en Hawái, se hincha despacio entre un episodio de fuentes de lava y el siguiente, y ese patrón permite estimar ventanas de tiempo para el próximo, según un estudio publicado el 8 de octubre de 2026 en la revista Science.
El trabajo, encabezado por A. F. Flinders, del Observatorio Volcánico de Hawái (HVO) del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en Hilo, analiza la erupción que arrancó en diciembre de 2024 en el cráter Halemaʻumaʻu. Según el resumen del estudio, ha producido hasta ahora 54 episodios, cada uno de unas horas y separados por días o semanas.
Para buscar patrones, el equipo combinó datos de movimiento del suelo, sismos, sonido de baja frecuencia, gases, satélites y cámaras de los primeros 39 episodios, según el resumen que publicó Phys.org.
Lo que marcó el suelo
La cima se hinchó poco a poco entre episodios y se desinfló con rapidez mientras salían las fuentes, compatible con que la presión sube y baja en un depósito de magma poco profundo. Las fuentes empezaron una y otra vez cerca de umbrales de inclinación del terreno reconocibles, que cambiaban de forma gradual.
Esos patrones dieron pronósticos útiles pese a que la actividad sísmica aumentó poco antes de la mayoría de los episodios. No fijan la hora exacta, pero sí ventanas de tiempo.
En su boletín semanal Volcano Watch del 14 de mayo de 2026, firmado por Ingrid Johanson, del HVO, el observatorio explica cómo se calculan. Cuando el magma sale de la cámara durante un episodio, el terreno se inclina hacia la cima; al rellenarse, se inclina en sentido contrario. Desde el episodio 5 ambas inclinaciones han sido casi iguales, y desde entonces el HVO publica ventanas de pronóstico.
Una vez que la recuperación del terreno permite medir su ritmo, el observatorio estima cuándo llegará al nivel necesario para que empiece otro episodio. La ventana se corrige si cambia el ritmo de reinflado, y el HVO advierte de que su capacidad de darlas terminará casi con certeza algún día, probablemente porque el volcán empiece a comportarse de otra manera.
El papel del gas
Desde el episodio 14, el magma subió y bajó varias veces con frecuencia antes de que las fuentes se mantuvieran, lo que indica acumulación y liberación de gas cerca de la superficie. Las observaciones preliminares de gas parecen encajar mejor con la explicación de burbujas ricas en agua cerca de la superficie que con la de una espuma más profunda rica en dióxido de carbono, pero hacen falta más observaciones para zanjar el debate por completo.
Los autores escriben que el desenlace de la erupción sigue siendo desconocido y que seguir vigilándola ayudará a precisar cómo se recargan el magma y el gas.


