Un equipo del CSIC identifica en ratones un mecanismo que ajusta el equilibrio entre novedad y consistencia en los recuerdos
Con menos inhibición en el giro dentado, los ratones distinguieron mejor un cambio mínimo en la posición de un objeto; con más, las representaciones resistieron mejor los cambios.

Un equipo del Instituto de Neurociencias, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández de Elche, identificó en ratones un mecanismo que ajusta el equilibrio entre incorporar detalles nuevos y mantener recuerdos consistentes.
El trabajo, del laboratorio de Plasticidad de las Redes Neuronales del instituto, se publicó en la revista PLOS Biology, según detalló el CSIC en un comunicado del 30 de septiembre de 2026. El artículo lleva en la web de la revista fecha del 18 de agosto de 2026.
Los resultados indican que la actividad de un tipo de neuronas del giro dentado, una región del hipocampo fundamental en la formación de nuevos recuerdos, determina hasta qué punto el sistema es sensible a pequeñas diferencias entre experiencias similares.
“La memoria no es un repositorio estático de información, sino un proceso vivo y adaptativo”, dijo el investigador Santiago Canals, que colideró el estudio.
Qué hicieron con los ratones
Los investigadores modificaron la actividad inhibitoria de determinadas neuronas del giro dentado, que frenan a otras células del circuito, durante la codificación de los recuerdos.
Después, los ratones debían reconocer pequeños cambios en su entorno. Estos animales prefieren de forma natural la novedad, y eso permite saber si recuerdan algo anterior.
Cuando el cambio en la posición de un objeto era muy pequeño, los ratones con menor inhibición lo distinguían mejor que los animales control. Con más inhibición ocurría lo contrario: el sistema era menos sensible a esas diferencias y las representaciones resistían más los cambios.
“Al manipular la inhibición, pudimos modificar cómo realizaban la tarea los ratones. Con niveles más bajos de lo habitual, su comportamiento era más consistente con una mejor recuperación de la memoria y con un recuerdo más detallado”, señaló Encarni Marcos, responsable de la línea de investigación Mecanismos Neuronales de la Conducta en el instituto y colíder del estudio.
Por qué menos inhibición no siempre es mejor
Un modelo computacional de la memoria predijo que no existe un nivel óptimo para todas las situaciones. Según el modelo, con poca carga de memoria una menor inhibición puede favorecer la discriminación; cuando aumenta la información, una mayor inhibición ayuda a mantener representaciones consistentes.
Esas predicciones se comprobaron después en animales con una tarea de asociaciones entre objetos, posiciones y entornos. El efecto aparece durante la codificación, cuando se forma la primera representación de una experiencia, y no en su estabilización ni en su recuperación posterior.
El resumen del artículo, publicado en inglés, señala que este marco tiene implicaciones para los trastornos neuropsiquiátricos y neurodegenerativos en los que se altera el equilibrio entre excitación e inhibición.
Los investigadores subrayan que el estudio no identificó qué señales controlan este ajuste en condiciones naturales. Determinar qué mecanismos regulan la actividad inhibitoria y cuándo se produce ese cambio de estado será objeto de futuras investigaciones.