SALUD

El antojo de masticar hielo que puede ser señal de falta de hierro

El NHS agrupa este antojo, llamado pica, entre los síntomas menos frecuentes de la falta de hierro, la carencia que la Organización Mundial de la Salud señala como la causa nutricional más común de la anemia en el mundo.

Varios cubitos de hielo dentro de un vaso de cristal
Foto: Nattu / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Querer masticar hielo, papel o tierra, aunque normalmente no apetezcan, es uno de los síntomas menos conocidos de la falta de hierro en la sangre, según el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS), que llama a este antojo pica y lo agrupa entre los síntomas menos ligados al embarazo.

La falta de hierro es la carencia nutricional más común detrás de la anemia, la enfermedad en la que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS calcula que la anemia afecta a 500 millones de mujeres en todo el mundo. Esa cifra corresponde a mujeres de 15 a 49 años, en edad fértil. También calcula que afecta a 269 millones de niños y niñas. Esa cifra corresponde a los de 6 a 59 meses, casi cinco años.

El NHS describe el cansancio y la falta de energía, la falta de aire, las palpitaciones, la piel más pálida de lo habitual y el dolor de cabeza como los síntomas más comunes de la falta de hierro.

Hay un segundo grupo de síntomas, menos frecuentes, que el NHS no suele relacionar con el embarazo:

  • Pitidos o zumbidos en los oídos (acúfenos)
  • Sabor extraño en la comida
  • Picor en la piel
  • La lengua dolorida
  • Más caída de pelo al peinarse
  • Deseo de comer cosas que no son alimentos, como papel o hielo (pica)
  • Dificultad para tragar (disfagia)
  • Llagas dolorosas en las comisuras de la boca
  • Uñas en forma de cuchara
  • Síndrome de piernas inquietas

MedlinePlus, la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, coincide: sitúa el antojo de hielo entre los síntomas que aparecen cuando la falta de hierro empeora.

Las reglas abundantes y el embarazo son, según el NHS, causas muy comunes de la falta de hierro. El sangrado en el estómago y el intestino es otra causa frecuente, y puede deberse a:

  • Antiinflamatorios como el ibuprofeno o la aspirina
  • Úlceras de estómago
  • Inflamación del intestino o del esófago
  • Hemorroides
  • Cánceres de intestino o estómago, aunque esto es menos frecuente

Estos síntomas son comunes e inespecíficos, advierte la OMS, y también pueden deberse a otros problemas de salud; para confirmar la falta de hierro hace falta un análisis de sangre. El NHS aconseja acudir al médico si se cree tener esta falta, y MedlinePlus añade que conviene consultar también si aparece sangre o un color negro y alquitranado en las heces.

El tratamiento habitual son comprimidos de hierro durante unos seis meses. El NHS aconseja comer más verduras de hoja verde oscura, cereales enriquecidos, carne o legumbres, y recomienda tomar zumo de naranja después de la pastilla, porque la vitamina C puede ayudar a absorber el hierro.