SALUD

Miel con limón para la tos: lo que dicen los estudios y el límite de edad

Una revisión de Cochrane con 899 niños situó el posible beneficio en los primeros tres días de uso; pasado ese plazo, la miel probablemente no tuvo ventaja sobre un placebo ni sobre el salbutamol.

Un tarro de cristal con miel y trozos de limón, junto a un limón entero
Foto: HomeMaker / Wikimedia Commons, CC0

El NHS, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, incluye la miel con limón entre las opciones para aliviar la tos, pero reconoce que las pruebas son limitadas y que no es apta para menores de un año.

La página del NHS sobre la tos añade que una tos suele pasar sola en tres o cuatro semanas y que la miel con limón puede tener un efecto parecido al de un jarabe para la tos.

Una revisión de Cochrane de 2018 reunió seis ensayos con 899 niños. Los niños tenían entre 12 meses y 18 años, y la revisión halló que la miel probablemente reduce la frecuencia de la tos más que no dar tratamiento o que un placebo, con evidencia de certeza moderada. Frente a dos de los fármacos con los que se comparó, la miel puede tener un efecto parecido al del dextrometorfano y puede ser mejor que la difenhidramina, con evidencia de certeza baja.

Hasta tres días de uso, la miel probablemente alivió los síntomas mejor que un placebo o que el salbutamol; pasado ese plazo, probablemente no tuvo ventaja en la intensidad de la tos, en la molestia ni en el sueño. Según los autores, la mayoría de los niños recibió el tratamiento una sola noche, lo que limita los resultados, y no hay pruebas sólidas a favor ni en contra.

La revisión registró también nerviosismo, insomnio e hiperactividad en siete niños tratados con miel (9,3%) y en dos tratados con dextrometorfano (2,7%), con evidencia de certeza baja según los autores. Hubo además molestias digestivas en el 12% de los niños con miel y en el 11% de los del placebo. Sus autores concluyen que los efectos adversos no difirieron entre los grupos con miel y los de control.

Otra revisión, de la Universidad de Oxford y publicada en BMJ Evidence-Based Medicine en 2021, reunió 14 estudios sobre infecciones de las vías respiratorias altas. La miel mejoró los síntomas frente a los cuidados habituales, pero sus autores piden más ensayos de calidad con placebo.

El NHS explica, en su guía sobre alimentos que se deben evitar en bebés y niños pequeños, que la miel contiene a veces bacterias que pueden producir toxinas en el intestino del bebé y causar botulismo en lactantes, una enfermedad muy grave, e indica no dársela a un niño hasta que tenga más de un año. La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja a padres y cuidadores no dar miel a los menores de un año y señala que, entre las varias fuentes posibles de infección, la miel contaminada con esporas se ha asociado a algunos casos.

El NHS recomienda acudir al médico de cabecera si:

  • la tos dura más de tres semanas
  • hay pérdida de peso sin motivo
  • el sistema inmunitario está debilitado, por ejemplo por quimioterapia o diabetes

En el Reino Unido, el NHS indica pedir una cita urgente con el médico de cabecera o ayuda a su servicio de consulta urgente, NHS 111, si:

  • la tos es muy fuerte o empeora rápidamente, por ejemplo con una tos áspera y repetitiva o sin poder dejar de toser
  • hay un malestar general intenso
  • hay dolor en el pecho
  • un lado del cuello está hinchado y duele (ganglios inflamados)
  • cuesta respirar
  • se tose sangre

Los antibióticos no suelen recetarse para la tos, añade el NHS: el médico de cabecera solo los receta si hacen falta, por ejemplo ante una infección bacteriana o riesgo de complicaciones.