La vitamina C no evita los resfriados en la población general, pero los acorta un poco
Solo en un grupo concreto, el de quienes se exponen a periodos cortos de esfuerzo físico extremo, los ensayos vieron que redujo a la mitad el riesgo de resfriarse.

Tomar vitamina C con regularidad no reduce el número de resfriados en la población general, aunque sí tiene un efecto modesto pero constante en la duración de los síntomas, según una revisión de Cochrane.
La revisión, firmada por Hemilä y Chalker y publicada el 31 de enero de 2013, buscó estudios hasta noviembre de 2012. Solo incluyó ensayos con placebo y dosis de 0,2 gramos al día o más; para medir los contagios reunió 29 comparaciones con 11.306 participantes.
MedlinePlus, la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, llega a una conclusión parecida: para la mayoría de las personas, los suplementos de vitamina C o los alimentos ricos en ella “no reducen el riesgo de contraer el resfriado común”.
Dónde sí hubo diferencia
Los resultados cambian en un grupo concreto. En cinco ensayos con 598 participantes expuestos a periodos cortos de esfuerzo físico extremo, entre ellos corredores de maratón y esquiadores, la vitamina C redujo a la mitad el riesgo de resfriarse.
Sobre la duración se analizaron 31 comparaciones, con 9.745 episodios de resfriado. Tomada con regularidad, la vitamina C acortó los resfriados un 8% en adultos y un 14% en niños. En niños, una dosis de 1 a 2 gramos al día los acortó un 18%.
Tomarla cuando el resfriado ya ha empezado es otra cuestión: siete comparaciones, con 3.249 episodios, no vieron un efecto constante sobre la duración ni sobre la intensidad.
Las dudas que quedan
Los autores señalan que se han hecho pocos ensayos con la vitamina C tomada una vez empezado el resfriado, que ninguno de ellos estudió a niños y que hacen falta más. Concluyen que la suplementación rutinaria no está justificada en la población general, aunque la vitamina C puede ser útil para quienes se exponen a periodos breves de ejercicio físico intenso.
Los ensayos publicados no han notificado efectos adversos de la vitamina C. MedlinePlus, sin embargo, no recomienda más de 2.000 miligramos al día, porque dosis tan altas pueden causar malestar estomacal, diarrea y, en pocas ocasiones, piedras en los riñones. Las embarazadas, las mujeres que amamantan y las fumadoras necesitan cantidades mayores, señala la enciclopedia, que aconseja preguntar a un profesional de la salud cuál es la mejor.
En el Reino Unido, el Servicio Nacional de Salud (NHS) advierte de que más de 1.000 miligramos al día pueden provocar dolor de estómago, diarrea y gases, síntomas que deberían desaparecer al dejar los suplementos. Para los adultos de 19 a 64 años fija las necesidades en 40 miligramos diarios y añade que una dieta variada y equilibrada debería bastar para obtener toda la vitamina C necesaria.


