CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Un dinosaurio emplumado de 57 centímetros apunta a otra secuencia evolutiva del vuelo que la de las aves

El nombre del dinosaurio rinde homenaje a los paleontólogos Mark Allen Norell (1957-2025) y Rinchen Barsbold (1935-2025).

Ilustración artística de Wulong bohaiensis, otro dromeosáurido emplumado de la formación Jiufotang, posado en una rama, con plumas largas en brazos, patas y cola; no es Norellraptor
Foto: Robert Nicholls, published by Angus D. Croudace, Caizhi Shen, Junchang / Wikimedia Commons, CC BY 2.0

Un esqueleto completo de 57 centímetros hallado en China pertenece a una especie nueva de dinosaurio emplumado, Norellraptor barsboldi, que apunta a otra secuencia evolutiva del vuelo que la de las aves, según un estudio de Nature Communications.

El estudio, publicado en inglés el 29 de septiembre de 2026, tiene como autores de correspondencia a Andrea Cau, del museo OPHIS de Teramo (Italia), y a Qiang Ji, de la Universidad GEO de Hebei (China).

El ejemplar procede de la formación Jiufotang, del Cretácico Inferior, cerca de Lamadong, en Liaoning. Un agricultor de la zona lo descubrió y fue donado en 2023 al museo de esa universidad; el donante pidió el anonimato.

El análisis del tejido de un hueso del antebrazo sugiere que el animal tenía al menos tres años cuando murió.

El fósil conserva restos de plumaje en varias zonas, entre ellas junto al brazo derecho, en la cola y junto a los huesos de la pata derecha. Los autores precisan que la longitud exacta y la morfología detallada de esas plumas son difíciles de determinar por su mala conservación.

Los microrraptorinos son un grupo de dinosaurios pequeños y emplumados, entre los parientes más cercanos de las aves. Presentan una combinación peculiar de rasgos en las extremidades y el plumaje que sugiere que al menos algunos miembros tenían adaptaciones aéreas, y por eso se han propuesto como modelo para investigar el origen y la evolución del vuelo de las aves.

Sobre ese origen hay dos lecturas enfrentadas. Según una, una forma incipiente de vuelo surgió en la base de los parávidos, el grupo de las aves y sus parientes más cercanos, y la heredaron aves y microrraptorinos; según la otra, las adaptaciones aéreas evolucionaron varias veces por separado.

Una secuencia distinta

Los autores reconstruyeron en qué orden aparecieron los rasgos relacionados con el vuelo en el linaje de los microrraptorinos y en el de las aves. Cerca del 30% de las novedades anatómicas del grupo surgió también, de forma convergente, en las aves, pero la secuencia fue distinta.

En los microrraptorinos, los primeros cambios afectaron a los huesos de los dedos de la mano, que se acortaron. Entre los posteriores figuran la fusión de huesos de la muñeca y la mano y el alargamiento del esternón. En las aves ocurrió lo contrario: esas transformaciones llegaron antes que el acortamiento de los dedos.

Los autores concluyen que sus resultados, junto con la evidencia del tejido de los huesos, descartan un patrón de desarrollo compartido detrás de la evolución de los dinosaurios alados y respaldan “regímenes selectivos múltiples e independientes” en el origen de los grupos alados de los parávidos.

Esa evidencia es preliminar, señalan los autores, y podría indicar un modelo de crecimiento de las extremidades peculiar en los microrraptorinos.