Lo que la evidencia dice sobre caminar después de comer
En un estudio con 21 adultos jóvenes, una caminata de 30 minutos tras la comida redujo el pico de glucosa, aunque sus autores piden más pruebas en personas mayores o con trastornos metabólicos.

Hacer ejercicio después de comer reduce más los picos de glucosa que hacerlo antes de la comida, según una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2023 en la revista Sports Medicine.
La firmaron investigadores de la Universidad Goethe de Fráncfort, que reunieron estudios anteriores con personas sanas y con pacientes con tolerancia a la glucosa alterada. El propio título del trabajo lo plantea como una pregunta: “After Dinner Rest a While, After Supper Walk a Mile?”.
Caminar es la forma de ejercicio que analizó otro estudio, publicado en 2022 en la revista científica Nutrients. Sus 21 participantes, adultos sanos de entre 20 y 35 años, caminaron 30 minutos a partir de los 15 minutos posteriores a la comida, a 120 pasos por minuto marcados con un metrónomo y sobre una pista cubierta.
Esa caminata de intensidad moderada redujo de forma sustancial el pico de glucosa con los distintos tipos de comida probados.
En el primer ensayo, con la comida de menor contenido de carbohidratos (0,75 frente a 1,5 gramos por kilo de peso corporal), el pico bajó de alrededor de 6,96 a 5,16 milimoles por litro.
El segundo ensayo comparó una bebida con 75 gramos de carbohidratos puros y una comida mixta con la misma cantidad, y la caminata mostró el mismo patrón de reducción en las dos.
Los autores de Nutrients advierten que su estudio se hizo en personas jóvenes y sanas, y que hacen falta más estudios para saber si la respuesta es similar en personas mayores, sin entrenamiento físico o con trastornos metabólicos.
La Clínica Mayo señala que caminar con regularidad puede ayudar a controlar la presión arterial y a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, además de mejorar el equilibrio y la coordinación, fortalecer la musculatura y disminuir el estrés.
MedlinePlus, el servicio de información para pacientes de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., recomienda consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier tipo de ejercicio, en especial si la persona tiene problemas para moverse o mantener el equilibrio, o le preocupa que hacer ejercicio no sea seguro para esa persona.