Gafas con filtro de luz azul: qué cambian y qué no, según la evidencia
Una revisión de 17 ensayos con 619 personas en seis países no halló ventajas claras frente a la fatiga visual, dejó sin aclarar su efecto en el sueño y señaló que ningún estudio evaluó la salud de la retina.

Las gafas con filtro de luz azul no muestran ventajas claras para aliviar la fatiga visual frente a las pantallas, según una revisión de Cochrane, la red internacional que evalúa la evidencia médica disponible.
El equipo, con sede en la Universidad de Melbourne, analizó 17 ensayos clínicos con 619 personas en seis países, con seguimientos de entre menos de un día y cinco semanas. Doce de los ensayos se hicieron en Australia, Chequia, Japón, Noruega, Reino Unido y Estados Unidos; los cinco restantes no indicaron el país.
Cochrane revisó varios resultados y esto fue lo que encontró:
- fatiga visual por el uso del ordenador: es posible que estas lentes no la reduzcan a corto plazo, frente a lentes sin filtro
- rendimiento visual, medido como agudeza visual corregida: probablemente no mejora con su uso
- calidad del sueño: no se sabe si estas lentes son equivalentes o superiores a las lentes sin filtro
- salud de la retina: ninguno de los ensayos incluidos evaluó este punto, reconoce la propia revisión
El interés por estas lentes creció por la idea de que la luz azul de las pantallas daña la vista. Pero esa luz es unas mil veces menor que la que llega con la luz natural del día, explicó Sumeer Singh, investigador de la Universidad de Melbourne y autor de la revisión. Las lentes con filtro bloquean entre el 10% y el 25% de esa luz, según el tipo de producto.
La revisión encontró cierta evidencia de efectos no deseados relacionados con las gafas con filtro de luz azul. Los más señalados fueron dolores de cabeza, en un estudio con el 8% de los participantes, y molestias al llevar las gafas, en dos estudios combinados con el 22%.
También se registraron síntomas depresivos más intensos, en un estudio con el 17%, y peor estado de ánimo, en un estudio con el 5%. Según la misma revisión, las gafas sin filtro provocaron efectos parecidos, y no hubo datos suficientes para determinar esos posibles daños con certeza.
En el Reino Unido, el Colegio de Optometristas británico recordó a sus profesionales que deben decir a sus pacientes que no hay evidencia suficiente de que estas lentes mejoren el rendimiento visual, reduzcan la fatiga ocular, favorezcan el sueño o protejan la salud macular. Venderlas sin aclararlo incumple sus normas de conducta, advirtió el organismo.
La Organización de Consumidores y Usuarios, en España, llegó a una conclusión parecida: con los estudios disponibles en la mano, afirmó, no hay nada que avale la eficacia de las gafas con filtro de luz azul.
Los propios autores advirtieron de que su confianza en estos resultados está limitada por la calidad de los ensayos disponibles, y pidieron estudios más amplios y rigurosos para despejar lo que todavía no se sabe sobre el sueño y la retina.
Para quienes tienen molestias oculares frecuentes frente a las pantallas, el hospital Moorfields, del Servicio Nacional de Salud británico, recomienda una revisión anual de la vista y consultar con un médico si las molestias no desaparecen.