Un neandertal de hace 75.000 años podría ser la víctima más antigua conocida de una lanza de madera
Los mismos restos incluyen una lesión facial grave que el individuo sufrió al menos un año antes de morir, según la universidad.

Un orificio circular de 15 milímetros en el omóplato de un neandertal de hace unos 75.000 años podría ser el ejemplo más antiguo conocido de violencia interpersonal letal con una lanza de madera en el registro fósil de homínidos, según la Universidad de Cambridge.
El estudio se publicó el 15 de octubre de 2026 en la revista Scientific Reports. Su autora principal es Emma Pomeroy, del Departamento de Arqueología de Cambridge; Graeme Barker, profesor de la misma universidad y coautor, dirige las excavaciones en la cueva de Shanidar. Los restos son de un adulto de unos 45 años al morir, según calculan, al que llaman Shanidar A.
Una perforación en el omóplato
El omóplato izquierdo se conservó casi intacto durante unos 75.000 años bajo 7,5 metros de roca y sedimento, salvo por la perforación. Los arqueólogos de Cambridge que dirigieron la excavación sostienen que la abrió una lanza de madera afilada que, según la universidad, entró por el lado izquierdo del pecho, desde delante, atravesó el cuerpo, incluidos el pulmón y probablemente arterias importantes, y causó una muerte rápida.
Pomeroy señala que la muerte pudo ser un accidente de caza: animales como los mamuts pudieron cazarse de cerca con lanzas de empuje. Aun así, afirma que la posición de la herida y la fuerza necesaria para atravesar el cuerpo llevan las marcas de un disparo mortal intencionado dirigido al corazón.
Barker dijo que lo único que se puede saber del final de este neandertal es que fue violento y llegó en la punta de una lanza de madera.
El propio artículo es más cauto: dice que no se puede saber si la lesión se debió a algo como un accidente de caza o a violencia entre individuos, y describe la perforación como compatible con una lanza de madera, una prueba que califica de indirecta.
Un rostro herido y un entierro en grupo
Los restos muestran además una lesión facial grave sufrida al menos un año antes de la muerte: un incisivo de la mandíbula inferior estaba partido a lo largo. Pomeroy afirmó que sobrevivir a un golpe que parte así un diente, y seguir viviendo y comiendo durante al menos un año y quizá más, habría requerido cuidados y apoyo de otros neandertales.
Shanidar A se desenterró en 2020 y es uno de los tres neandertales que el equipo dirigido desde Cambridge ha hallado desde 2015 en un grupo de enterramientos, con lo que el total llega a cinco, cuatro adultos y un bebé, en una zona de 1,5 metros de largo por uno de ancho y uno de profundidad. Pomeroy sostiene que la mejor explicación es un comportamiento funerario intencional y simbólico.


