CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Jonathan, la tortuga de 194 años, tiene 287 variantes génicas únicas en rutas del envejecimiento

Es el primer estudio del epigenoma de una tortuga gigante, según la Universidad de Cambridge.

Un hombre con sombrero tumbado en la hierba da de comer a Jonathan, una tortuga gigante, frente a Plantation House, en la isla de St Helena
Foto: Joe Hollins / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

Jonathan, una tortuga gigante de Aldabra a la que se calculan 194 años, tiene 287 variantes génicas únicas en procesos como la reparación del ADN y la supresión del cáncer, según la Universidad de Cambridge.

El estudio, publicado en Science Advances según el comunicado de Cambridge del 7 de octubre de 2026, lo dirigió Kallel, una organización estadounidense sin ánimo de lucro dedicada a investigar la longevidad. Es la primera vez que se investiga el epigenoma de una tortuga gigante. Las variantes controlan también la inflamación y la insulina y, afirma el comunicado, reducen los efectos habituales del envejecimiento.

Los científicos compararon el epigenoma de Jonathan, los interruptores de encendido y apagado de sus genes, con el de tortugas gigantes más jóvenes de la misma especie. Los que controlan sus genes de reparación del ADN y de metabolismo resultaron muy parecidos a los de esos parientes. Lo habitual es que el epigenoma cambie con el tiempo, una razón clave por la que los cuerpos de más edad empiezan a fallar.

Justin Gerlach, de Peterhouse, en la Universidad de Cambridge, participó en el trabajo. “Descubrimos que los reguladores genéticos implicados en la producción de energía y en la reparación del ADN se han mantenido increíblemente estables en Jonathan durante casi dos siglos”, afirmó.

Lo que dice el resumen del artículo

Según el resumen, los autores secuenciaron el genoma y el metiloma de Jonathan. Frente a otras tortugas gigantes, de la misma especie y de Chelonoidis abingdonii, Jonathan tiene variantes génicas propias en la mayoría de las rutas del envejecimiento. Presenta además cambios sustanciales en la metilación del ADN y en su entropía frente a otras cuatro Aldabra, de una juvenil de cinco años a adultas mayores.

Los autores observan que las regiones de menor entropía en el metiloma de Jonathan estaban enriquecidas en promotores de genes de la cadena de transporte de electrones de las mitocondrias y del metabolismo del ARN. Eso sugiere que la transcripción de alta fidelidad de esos genes podría ser crucial para las especies de vida larga.

Stephen Clark, fundador de Kallel y autor sénior, dijo: “La naturaleza ya ha resuelto el enigma del envejecimiento de maneras notables, y el genoma de Jonathan ofrece un plano de la resiliencia celular”. Añadió que el objetivo es llevar de inmediato esas ideas a tratamientos asequibles; el comunicado no cita ninguno concreto.

Una tortuga de St Helena

Jonathan, que según Cambridge es el animal terrestre más viejo del mundo, ha vivido casi siempre en los terrenos de Plantation House, la residencia del gobernador de St Helena, territorio británico en el Atlántico Sur. Llegó desde las Seychelles en 1882, ya adulto, como regalo para el gobernador. Se cree que nació en 1832, contemporáneo de Charles Darwin y de la reina Victoria.