Omega-3 en pastillas: lo que el pescado logra y la cápsula no
Una revisión con más de 162.000 personas, la mayor hecha hasta ahora sobre el tema, tampoco halló diferencias claras en la mortalidad general.

Comer pescado graso al menos dos veces por semana se asocia con menos muertes por enfermedad cardíaca, pero tomar el omega-3 de esa misma grasa en cápsulas tiene pocos o ningún beneficio para el corazón, según la Clínica Mayo.
La Organización Mundial de la Salud calcula que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. En 2022 murieron por esa causa 19,8 millones de personas, el 32% de todas las muertes registradas ese año.
La revisión Cochrane más reciente sobre el omega-3 y el corazón es la más amplia hecha hasta ahora sobre el tema. Reunió 86 ensayos con 162.796 personas. Aumentar el EPA y el DHA -los omega-3 del pescado- tiene poco o ningún efecto sobre las muertes y los eventos cardiovasculares, con una certeza alta en la evidencia, según esa revisión.
Sí hubo un cambio claro en un valor: el EPA y el DHA redujeron los triglicéridos en sangre en aproximadamente un 15%, aunque la revisión no halló cambios claros en otras grasas de la sangre.
El ácido alfalinolénico -el omega-3 de las nueces y los aceites vegetales- probablemente hace poca o ninguna diferencia en las muertes por todas las causas, de acuerdo con la misma revisión.
MedlinePlus, el servicio de salud en español de la Biblioteca Nacional de Medicina, atribuye estos efectos al omega-3 que llega por la comida:
- Menos triglicéridos, la grasa que circula en la sangre.
- Menor riesgo de arritmias, los latidos cardíacos irregulares.
- Menos placa -la mezcla de grasa, colesterol y calcio- que endurece y bloquea las arterias.
- Una bajada ligera de la presión arterial.
Los ensayos de Cochrane duraron entre 12 y 88 meses e incluyeron adultos con riesgo cardiovascular variable. La mayoría evaluó cápsulas de omega-3, no alimentos, y la propia revisión admite que hay poca evidencia sobre lo que hace comer pescado en sí mismo; sus datos no pasan de febrero de 2019.
La Clínica Mayo advierte que el consumo excesivo de aceite de pescado puede aumentar el riesgo de sangrado y podría inhibir la respuesta inmunitaria, y recomienda tomarlo con supervisión médica. MedlinePlus lo dice así para quien ya tiene una enfermedad del corazón: “Pregúntele a su proveedor de atención médica si tomar suplementos de aceite de pescado podría ser una buena idea”.
Para quien no tiene un problema cardíaco diagnosticado, MedlinePlus recoge la recomendación de la Asociación Americana del Corazón: al menos dos raciones semanales de pescado graso, de unos 100 gramos cada una.