SALUD

Siestas de más de media hora, ligadas a más riesgo de obesidad y tensión alta; las cortas, no

Las encuestas del estudio de Murcia apuntan a una explicación del vínculo entre la siesta larga y la tensión alta: dormirla en la cama en lugar de en el sofá.

Un hombre mayor duerme la siesta tumbado sobre un muro de piedra junto a los puestos de un mercado
Foto: 1falt / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Las siestas de más de media hora se asocian con un mayor riesgo de obesidad y de tensión alta, pero las más cortas no, informó la Universidad de Murcia.

Quienes dormían siestas de menos de media hora parecían incluso menos propensos a la tensión alta que quienes no dormían siesta.

El estudio es del equipo de la catedrática Marta Garaulet, con el hospital Brigham and Women’s, vinculado a Harvard. Analizó los datos de 3.275 adultos de zonas mediterráneas, sobre todo de Murcia, y se publicó en 2023 en la revista Obesity.

“No todas las siestas son iguales”, afirmó Garaulet, cuyo equipo quería comprobar si ese vínculo con la obesidad valía también para España, donde las siestas están “más asentadas culturalmente”.

Los de siesta larga pesaban más para su estatura y tenían más cintura, más azúcar en sangre y la tensión más alta que quienes no dormían siesta. Acostarse tarde, comer tarde, comer mucho al mediodía o fumar influían en ese mayor peso.

Otro trabajo, publicado en 2022 en Hypertension, una revista de la Asociación Americana del Corazón, siguió una media de unos 11 años a cerca de 360.000 personas del Reino Unido.

Quienes solían dormir siesta tuvieron un 12% más de probabilidades de desarrollar tensión alta que quienes nunca la dormían, y un 24% más de sufrir un derrame cerebral.

“Esto puede deberse a que, aunque tomar una siesta en sí no es perjudicial, muchas personas que toman siestas pueden hacerlo debido a que duermen mal por la noche”, dijo Michael A. Grandner, experto en sueño de la Universidad de Arizona, en el comunicado de la asociación.

Harvard Health Publishing recogió en 2023 estas pautas para dormir la siesta:

  • Primera hora de la tarde, cuando el reloj interno tiene un bajón natural; más tarde, probablemente costará más dormirse.
  • Una siesta corta: unos 20 minutos pueden ser lo mejor para no despertarse aturdido.
  • Un sitio tranquilo y cómodo, donde nada distraiga.

La Universidad de Murcia advierte que su estudio es observacional y no puede demostrar que la siesta sea la causa directa de la obesidad. La duración de la siesta se preguntó en encuestas.

La Asociación Americana del Corazón señala que el segundo trabajo solo recogió cuántas veces se dormía la siesta, no cuánto duraba, y que lo informaron los participantes. Eran sobre todo de mediana y tercera edad, de ascendencia europea, así que “es posible que los resultados no sean generalizables”.

Según Harvard Health Publishing, tener sueño de día puede indicar que se duerme mal e incluso un trastorno del sueño. Su consejo: “Si ya duerme al menos siete horas o más por la noche y sigue cansado durante el día, háblelo con su médico”.